jueves, 22 de agosto de 2013

¿Y si cada uno nos ocupasemos de nuestra vida sin interferir en la de los demas?

2 comentarios:

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Ayudar precisamente es cooperar pero sin hurgar, tratar de controlar o inmiscuirse en lo ajeno. También debe respetarse que la persona no desee ser ayudada. Ocuparse de uno mismo es un arte que nos enseñará a escucharnos, a saber qué necesitamos y a conocernos mejor. Una vez cumplido esto y no antes, estaremos preparados para aportar nuestro grano de arena a los demás y disponer de la fortaleza y paciencia para ello

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Esa es la mejor opción y sin duda nos brindará libertad