sábado, 4 de septiembre de 2010


Cuando nos contemplamos a nosotros mismos y a todas las cosas que nos rodean y que tan estables y solidas nos parecen , nos damos cuenta que no son mas reales que un sueño. Así lo describió Buda

" Sabed que todas las cosas son así:
un espejismo, un castillo de nubes, un sueño una aparicion
sin una realidad esencial, pero con cualidades que pueden ser percibidas.

Sabed que todas las cosas son así:
como la luna en un cielo claro, reflejada en un lago transparente
aunque la luna nunca se haya desplazada a ese lago.

Sabed que todas las cosas son así:
como un eco proveniente de la musica, de sonidos y de llantos
y sin embargo en ese eco no hay melodia.

Sabed que todas las cosas son así:
como un mago que crea ilusiones de caballos, de bueyes, de carro y de otras cosas.
Nada es lo que aparenta ser.

7 comentarios:

mj dijo...

Vivimos en un mundo de ilusiones y nada permanente...
Un abrazo y feliz sábado
mj

Marisa dijo...

Así es un espejismo,
que no es lo que parece.

Un abrazo

Alejandro Kreiner dijo...

Percibimos solamente algunas cualidades de la realidad de las cosas... y ,a veces, tergiversadas.

Saludos.

narbona dijo...

Sabias, como es habitual en ti, palabras las que dejas a modo de comentario en "Rupturas..." mi querida amiga.

Decirte que, contigo, no tengo excusas ni perdón. No creas que olvidé tu nota en "La herida abierta...", con cuyo contenido estoy totalmente de acuerdo.

Bueno, ahora voy a leer tus nuevas entradas, dos, que me quedan por leer.

Gracias Runas... por echarme de menitos.

Un abrazo abrigador. Besos.

Blog A dijo...

Es cierto, nada es permanente,los sueños se van entre los dedos como el agua, no se pueden atrapar, incluso cuando los vivimos sabemos que solo son sensaciones.. yo lo percibo así.

Blog A dijo...

Es cierto, nada es permanente,los sueños se van entre los dedos como el agua, no se pueden atrapar, incluso cuando los vivimos sabemos que solo son sensaciones.. yo lo percibo así.

María Jesús Verdú dijo...

Sinceramente, yo cada vez tengo más la sensación de que las cosas no son tan reales como parecen