jueves, 18 de septiembre de 2008


A fuerza de sentirse atrapada aprendió a fingir que lo amaba. A cerrar los ojos a la realidad, a creerse sus mentiras, sus excusas, su "todo va bien".

Aprendió a no decir lo que sentía, a callar , a no llevarle la contraria. A no hacer caso del nudo en el estomago cuando sonaba la llave en la cerradura.

Aprendió, tambien a mentir, creandose una vida paralela, en la cual era feliz, donde soñaba despierta tomando la rienda de su vida, donde era valiente y sonreía. Una vida donde no se dejaba humillar, ni callar, ni asentir por asentir. Donde se veia guapa , donde no era inepta y si aceptada. Y a falta de corage allí se refugió , en su mundo, su particular mundo, su particular vida solo de ella.

Es el caso de muchas mujeres, que prefieren vivir una vida imaginada, porque no se atreven a hacerla realidad. Motivos? tantos como mujeres.

6 comentarios:

M. Jose dijo...

Es el caso de muchas mujeres y también de muchos hombres, en estos casos no me gusta hacer distinción de sexo...
A veces confudimos sentiemientos y creemos que por permanecer en una vida conformada por las circunstancias somos generosos con el otr@, pero eso no es así, tenemos que controlar nuestro propio puente levadizo y darnos la oportunidad de sentirnos libres para hacer aquello que de verdad somos...
Es difícil salir de ciertas situaciones pero hay que intentarlo.
Un abrazo amiga Runas
MJ

Pedro dijo...

Conmovedor post, sobretodo porque conozco a personas así, y no sólo mujeres, como dice M. Jose, que necesitan de ese otro mundo de fantasía para poder soportar la vida.
Un abrazo.

Capricornio dijo...

Dicen que las mujeres son más sensibles. Yo creo que más bien son las más expresivas. Por que en sentimientos no creo que haya varón que no los tenga.

El odio se da por el amor o la envidia de las buenas cosas.
Las fantasías son ideas imaginarias que algunas veces pueden volverse realidad.

Una senderista. dijo...

Te he visto en el blog de Homero, ¿eres la misma runas de myblog?

caselo dijo...

Runitas preciosa, hay tantas vidas ficticias, tantas máscaras de felicidad cuando por dentro se sufre. Yo diría más bien que son tantas historias como seres humanos existimos. Un beso, un abrazo

Carlos Eduardo

Sibyla dijo...

En realidad no debería existir ninguna mujer viviendo las condiciones que relatas en tu post, pero desafortunadamente, parece que la realidad demuestra que hay muchas más de las que se pudiera sospechar.

Preciosa la canción que nos regala!

Besitos Runas:)