sábado, 10 de septiembre de 2011



El camino al yo no es una linea recta; son circulos, ciclos y olas, todos interconectados en un continuo. Los ritmos conectan con los sentimientos, conectan con las olas sexuales, conectan con los ciclos de la vida, conectan con los arquetipos, conectan con los niveles de conciencia. El Ser está conectado con el nacimiento, está conectado con la madre, está conectado con el cuerpo, está conectado con el miedo, con la inercia, con el fluir. Por lo tanto tambien con la muerte, el universo, el espiritu, la quietud, la compasion, la inspiracion , la curación.

Todas estas energías se unen en tí. En tu centro más profundo eres el punto de quietud. Eres el ritmo mas allá de la quietud, el sentimiento mas alla de la compasión, la fuerza vital mas allá de la muerte, la vibración más allá de la inspiración. Porque el centro moviente está dentro de tí.

(Gabrielle Roth)

8 comentarios:

Hada Saltarina dijo...

Comparto esa opinión de que nuestro desarrollo se mueve en círculo; no creo que se trate de un círculo cerrado, pudiera ser una espiral pero con sus ciclos.

Besos

Sauze dijo...

sí, somos el motor del universo...
la fuerza que lo todo lo mueve ...

un abrazo, me alegro de volver a leerte después de estos meses que llevo un poco perdida.

Salva dijo...

En la vida nada es lineal, todo se mueve en círculos. La tierra gira en circulos alrededor del sol y describe círculos alrededor de su eje, las estaciones suceden en circulo, las estrellas giran en círculo, todo se mueve en círculo.
No es posible expresar un círculo con líneas rectas. La linea del círculo es curva, jamás recta. La linea recta es un invento de la geometría, pues en la vida no existe.
Me alegra que estes de vuelta Runas.
Gracias por compartir y un abrazo.

mj dijo...

Cuando te das cuenta de que nada es líneal hasta el camino desaparece...
Un beso y gracias
mj

Alejandro Kreiner dijo...

Estamos en el Todo y el Todo está en nosotros.

Saludos.

Fernando dijo...

Hola Runitas: Somos el centro de nosotros mismos que giramos alrededor de otros centros. En el universo, solo somos punto de algo. Tan pequeñito que nadie repara en ello. Abrazos amiga. FS.

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Y cuando hallamos nuestro centro de quietud estamos en el ser.

Una belleza de texto

JAVIER AKERMAN dijo...

Todo converge, siempre, en el uno hacia el Uno.
Un fuerte abrazo.