sábado, 5 de abril de 2008


Al pasar una pagina de tu historia, queda una marca, quizas por el peso de lo escrito en ella. Se queda ahí, esperando que de vez en cuando la mires y sonrias o te sangren como estigmas.
Marcas como huellas de los pasos que has dados, a veces profundas otras ligeras. Firmas de personas unas con nombres y apellidos, otras simples garabatos. Abrazos, palabras,desaires,miradas,despedidas, reencuentros.... todo deja marcas. La vida entera te marca, te pone su sello , para que sepas por lo que pasaste , lo que hicistes y hasta lo que no, que tambien deja marca, la del "pudo haber sido". Por eso cuando te dicen que pases pagina , lo ves lógico , y lo haces , pero cuanto pesa hacerlo!.

12 comentarios:

ANABEL dijo...

Ufff ... Runa, este escrito -como todos los tuyos- me da que pensar ... y que sentir y -precisamente por ello- me gusta.

Personalmente ... me lleva a recordar que ... se hace camino al andar ... y que crecemos como personas a media que avanzamos ... sin apegarnos a nada -¡como si fuera cualquier cosa!-.

Dejar marchar a quienes desean irse ... ser capaz de despedirme de lo que ya ha terminado ... o lograr atravesar el duelo por lo que pudo ser y no fue ... las más de las veces es complicado y difícil -al menos para mi- ... pero si me permito ... y consigo ... sacar fuera todo el dolor que pueda sentir dentro ... “la cosa” se hace más llevadera ... y el resultado suele resultar bastante liberador.

En cualquier caso ... a mi también me ayuda poder ver que las "marcas" de las que tu hablas ... como -si me permites una comparación que para mi no implica frivolizar algo tan serio- ... mis crecientes canas, o la arrugas que empiezan a asurcar mi piel ... no son sino otra cosa que la "huellas" de VIDAS que han sido VIVIDAS.

Un cariñoso abrazo, virtual, pero no por ello menos sincero.

airen dijo...

yo no kreo ke haya ke pasar página, simplemente poner pekeños "markadores" para volver siempre ke keramos o podamos a esos momentos pasados...cuando lees un libro, por ejemplo, pasas página, pero nunka olvidas lo ke leiste en las hojas anteriores. kizá todo depende del significado ke le keramos dar a la expresión "pasar página"; para mí implica no releer lo mismo una y otra vez, pero no olvidar.
se te kiere, shoshooo!!!!

neurotransmisores dijo...

A veces dudo si pasamos las páginas o pasan solas.

Saludos.

Cariátides dijo...

Hola, he conocido tu blog a través de un enlace que neurotransmisores tiene en su página. Me gusta mucho como escribes y como lo escribes. Me encantan las imágines que seleccionas y como vas armando este puzzle al que has llamado la magia de las runas.
Comparto que todo lo que nos ocurre nos deja un rastro, marca. Sólo he conseguido pasar página cuanto he perdonado y me he perdonado en todas sus dimensiones. Es decir, cuando se perdona y se olvida el daño y el rencor. Sin embargo, como dices queda la marca, queda la cicatriz. Hace ya algún tiempo que reflexionando sobre el tema, escribí:

Cicatrices

Cicatrices recorren mi cuerpo
roturas cosidas me hilan la piel
marañas de nudos y enredos,
negarse a ser quien se es,
señales de un tiempo imperfecto
grabaron para siempre mi ayer.

Un saludo y gracias por compartir tu mundo interior con esa delicada sensibilidad que impregnas.

ANABEL dijo...

Otra vez aquí, Runa.

Tras leer lo escrito por Cariátides, y al hilo de lo dicho sobre el perdón ... aunque no sin cierto pudor ... me gustaría compartir contigo, y con quienes te visitan, algo personal.

Hace años ... absolutamente enmarañada en el “imposible” cierre de una experiencia realmente dolorosa -donde yo me había sentido profunda y gratuitamente dañada por alguien a quien quería y respetaba de verdad-que me tenía totalmente "atrapada"
... un buen amigo me contó que ese gran hombre que es N. Mandela ... tras el Apartheid ... se ayudaba de un método para intentar ayudar a otros a ... “cerrar viejas y profundas heridas” ... logrando ”pasar página”.

Muy sintéticamente ... y por tanto a riesgo de simplificar excesivamente la cosa ... -realmente sencilla, pero en absoluto fácil- ... lo que hacía era encerrarse con las personas implicadas -frecuentemente de diferente color de piel- en una habitación, y no dejarlas salir hasta que no hubieran sido capaces de ... “contarse” ... “reconocerse” ... y “aceptarse” ... tanto el dolor recibido ... como el dolor causado ... -ambos, siempre ... y para mi esto fue lo realmente importante ... en las dos direcciones-.

Aunque no siempre ... parece que, muy frecuentemente, el método le funcionaba.

Por aquel entonces ... yo no tuve la oportunidad ... o el "valor" ... de llevar a la práctica algo parecido ... –aunque, internamente, y en solitario, sí hice mi parte- ...

Pasado un tiempo escribí algo ... que me sirvió ... sino para cerrar definitivamente mi herida ... –ni siquiera a estas alturas estoy del todo segura de haber “pasado página” totalmente- ... si para salir de la parálisis que entonces me invadía ... y encontrar una cierta paz.

Confiando en que no te parece mal ... me gustaría compartirlo contigo:

"Después de tanto tiempo intentándolo ... al fin he logrado aprender algo realmente importante."

"Finalmente he aprendido que ... una vez roto el fuerte vínculo que me unía a otras personas ... la única posibilidad -que no garantía- de volver a encontrarnos ... la verdadera y auténtica reconciliación ... -además de estar condicionada al deseo y la voluntad de ambos- requiere ... tanto mi reconocimiento y expresión del dolor que me causaron ... y su reconocimiento y aceptación del dolor causado ... como su reconocimiento y expresión del dolor que les causé ... y mi reconocimiento y aceptación de dicho dolor."

"Necesita mi reconocimiento y aceptación de que no soy mejor que ellas ... y su reconocimiento y aceptación de que no son mejores que yo ... nuestro mutuo reconocimiento ... y nuestra total aceptación ... “de persona a persona" ... de que ... nadie es mejor que nadie."

Un fuerte abrazo ... y gracias por regalarnos con esa -utilizando las palabras de Cariátides- "delicada sensibilidad" ... que impregna todo tu blog.

M. Jose dijo...

A veces uno llega a desesperarse cuando descubre lo difícil que parece desconectar del pasado. De dar muerte a los viejos apegos para pasar esa página e ingresar a un nuevo lugar.
Pero no hay nada más hermoso que darte cuenta de ello. Puedes y debes aferrarte a la autenticidad del amor que te fue dado y reconocer ese mismo amor en los otros que ven tu bondad y te aman.
Incluso en los que pasan por la vida dejando simple garabatos, desaires...
Un abrazo

anamorgana dijo...

¿Y CUANDO NO PUDES PASAR PÁGINA?Se te acumulan sobre la espalda y no puedes con el peso.Muy bueno tu escrito.Besos
anamorgana

Sibyla dijo...

Cuán cierto todo lo que dices Runas, esa frase tan usada de "pasar página", conlleva mucho desgaste en sentido emocional.
Sobre todo cuando te queda la duda de lo que pudo haber sido y no fue...

Besos:)

caselo dijo...

Ay Runas querida, me dejaste a punto del colapso con tu escrito. Pero tranquila, no se trata de temor o dolor. Simplemente es el entusiasmo de encontrar un pensamiento sincero, libre y luminoso. Pasar la hoja cuesta, por lo menos a mí se me convierte en un momento triste, casi que de destrucción. No puedo olvidar del todo, esa es la verdad; por eso en mi caso las marcas quedan bien grabadas en mi alma. Un abrazo,

Carlos Eduardo

Compartimos? dijo...

Embriagante música.
La vida nos marca con su paso. Las manos que encabezan la entrada lo demuestran. Manos trabajadas, vividas.
Pasar página no es olvidar, es ir hacia otro lado hacia otros horizontes, pero en el libro de la vida las páginas no se pueden arrancar.
Hasta pronto

¿Escritora o escribidora? dijo...

Creo que es lo mejor...

Pasar página.

Casi siempre en la siguiente encuentras algo mejor...

Bueno, así lo creo yo...

Un saludo

Pedro dijo...

Cada minuto transcurrido es una página pasada que jamás volverá. Sólo el paso del tiempo puede decirnos lo que fue nuestra vida, lo que es y lo que pudo haber sido.
Un beso.