
" El guerrero de la luz, sin querer, da un paso en falso y se hunde en el abismo.
Los fantasmas lo asustan, la soledad lo atormenta. Como habia buscado el Buen Combate, no pensaba que esto pudiera sucerderle nunca a él, pero sucedió.
Rodeado de oscuridad, se comunica con su maestro.
-Maestro, caí en el abismo, las aguas son hondas y oscuras.
-Recuerda esto-resposde el Maestro- Lo que ahoga a alguien, no es la inmersión, sino el hecho de permanecer bajo el agua.
Entonces el guerrero usa sus fuerzas para salir de la situacion en que se encuentra".
Hay veces que nos quedamos atrapados en nuestras propias carceles , no nos damos cuenta que si fuimos nosotros los que nos las construimos, la misma llave que nos encerró tambien puede darnos la libertad.





